lunes, 30 de marzo de 2009

INMIGRACIÓN

A la hora de hablar de inmigrantes tenemos que hacer una clara distinción: los llamados extranjeros que son aquellos inmigrantes que vienen con dinero. Hacen su vida normal, como cualquier ciudadano sin importar el tiempo que permanezcan en España. Por otro lado, tenemos a aquel inmigrante que viene sin dinero a buscarse la vida en España. A este tipo de inmigrantes se les suelen poner bastantes impedimentos para que puedan instalarse sin ningún tipo de problema en nuestro país. Éstos tienen que venir, en un principio, con un contrato de trabajo o como turistas pero tienen un tiempo limitado que si se exceden se les consideran que son personas que están en situación irregular.
Un inmigrante, para poder conseguir la nacionalidad española, tiene que haber vivido regularme en España durante diez años. En cambio, existen otros colectivos como los hispanoamericanos, en el que el tiempo es de dos años. Además, los que han nacido fuera de España pero tienen madre, padre, abuelo o abuela de origen español, es un año.

Existen 4 tipos de residencias de extranjeros en España: de residencia (turística o de estudio), irregular, de asilo o refugio y de residencia (no lucrativa, o con permiso de trabajo).

Creo que el tema de la inmigración muchas veces va mas allá del tema económico, de la cantidad de mano de obra barata a bajo coste o el problema que representa para los servicios sociales. Lo que realmente hay detrás de todo esto es un tema de racismo, de cultura, religión e idioma. ¿Por qué cuando hablamos de inmigrante solemos recurrir a una persona negra, sin papeles y que ha llegado en patera? Tendemos a los estereotipos y no nos damos cuenta que nosotros mismos, en un momento dado, también podemos llegar a ser inmigrantes en otro país y por algún tipo de necesidad… No nos olvidemos de que un americano que está de vacaciones en España también es un inmigrante y que, si se le pasa el plazo que está estipulado de 90 días y no abandona el país, sería automáticamente una persona considerada “ilegal”. Lo mismo ocurre con los Españoles cuando se les caduca en DNI. Hay personas que piensan que aquellos inmigrantes sin papeles no tienen ningún tipo de derecho y, al igual que nosotros, tienen derecho a la educación obligatoria, a la sanidad…

La consecuencia que tiene el tema de la inmigración para España, desde mi punto de vista, es más positivo que negativo, ya que muchos de los puestos de trabajo que los españoles no queremos son ocupados por ellos. Nos quejamos de que vienen de fuera para quitarnos el trabajo a nosotros y, no nos damos cuenta, de que ellos no desperdician ningún tipo de oficio y que, encima trabajan con una mano de obra más barata. Además considero que traen una gran riqueza cultural procedente de sus países. El problema viene ahora, que con el tema de la crisis, aquellos trabajos que antes no queríamos porque considerábamos de “bajo nivel”, los queremos y nos molesta que sea un inmigrante el que esté ocupando ese puesto. Aquí ya entra en juego el tema del racismo, de los prototipos, que muchas veces nos marca la sociedad en la que vivimos.

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